Si algo has de tener claro cuando va a hacer una sesión de fotos a niños es que no has de tener nada fijado o establecido… Y es que lo mejor, es ser suficientemente ágil para saberte adaptar a las situaciones e intentar sacar provecho de cada momento. Y es que los niños pueden pasar de estar pasándoselo muy bien a estar enfadados cuestión de minutos!
En esta sesión que hice a una niña pequeña, a su hermana mayor y una amiga quedó patente lo arriba explicado. Aún así, puedo decir que la sesión fue divertida y en general, las pequeñas se lo pasaron bien. Dividí la sesión de fotos en dos partes, una exterior de jardín y una en el cuarto de la pequeña. Finalmente las fotografías resultado me parecen más que interesantes y al fín y al cabo, eso es lo mejor de todo (bueno, eso y la bolsa de tomates que me regaló la abuela de las niñas; ¡si es que no hay nada como la vida del pueblo!).
Aquí dejo una muestra de las fotografías obtenidas de la sesión:














Però si ets un crack !!!!! això ja és de professional…
Jo també vull !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Petonets